La impotencia es un sentimiento que va íntimamente ligado al de la frustración. Básicamente, nos sentimos impotentes frente a hechos, situaciones o comportamientos sobre los que no podemos ejercer influencia alguna. Episodios que escapan de nuestro control y que, además, nos resultan incomprensibles. Precisamente esa incapacidad e imposibilidad de reacción es la que nos conduce a la frustración.
Fénomenos y situciones que escapan de nuestro control son los que nos causan la sensación de impotencia
